martes, marzo 02, 2010

Lávense y purifíquense

Isaías 1, 10. 16-20
Oigan la palabra del Señor, príncipes de Sodoma;
escucha la enseñanza de nuestro Dios, pueblo de Gomorra:
"Lávense y purifíquense;
aparten de mi vista sus malas acciones.
Dejen de hacer el mal, aprendan a hacer el bien,
busquen la justicia, auxilien al oprimido,
defiendan los derechos del huérfano
y la causa de la viuda.Vengan, pues, y discutamos, dice el Señor.
Aunque sus pecados sean rojos como la sangre,
quedarán blancos como la nieve.Aunque sean encendidos como la púrpura,
vendrán a ser como blanca lana.
Si son ustedes dóciles y obedecen,
comerán los frutos de la tierra.
Pero si se obstinan en la rebeldía,
la espada los devorará".

Meditatio
La invitación que nos hace Dios hoy por medio del profeta es muy clara: "aprendan a hacer el bien". Es importante notar que Dios nos conoce y sabe que el ser humano crece y se desarrolla siguiendo procesos, y que es muy difícil que las cosas cambien de la noche a la mañana. Por ello, hoy nos invita a entrar a la escuela del amor para "aprender a hacer el bien". Y es que en esta escuela, el maestro y director es el Espíritu Santo. Asistir a sus clases es irle dando espacio en nuestra vida por medio de la oración y de los sacramentos. Quienes participan de esta escuela notarán cómo día con día, el pecado va desapareciendo de su vida y la caridad se va haciendo cada vez más manifiesta y operante. Dios no nos pide cambios que están fuera de nuestras posibilidades, pero nos pide disposición y cooperación a su gracia; seamos dóciles y así evitaremos que el mal nos domine.

Oratio
Espírtu Santo, gracias por tu acción en mi vida, gracias porque cada día me insistes en que me acerque a mi Padre celestial. Reconozco lo que tú ya sabes de mí, que aún me encuentro habituado a hacer el mal y que todavía tengo cosas en mi vida de las cuales Jesús no se enseñorea; siempre pediré perdón por ellas. Pero hoy quiero pedir perdón, más que por eso, por mi falta de docilidad a tus inspiraciones, pues estoy seguro de que si yo me dejara guiar, iría realmente adelantado en eso de "aprender a hacer el bien". Limpia mi culpa, Espíritu, y lava a fondo mi maldad, sigue dándome tu luz para vencer al mal a fuerza de hacer el bien.

Operatio
Hoy seré más sensible de lo que hay a mi alrededor, sobretodo del que vive oprimido; de la viuda, del huérfano y de las situaciones en dónde hace falta que brille la justicia de Dios. Y además de ser sensible, pondré mi mejor empeño en hacer el bien de una manera real y concreta.

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