sábado, febrero 27, 2010

Recursos para la Cuaresma 3 de 5

Ayuno, ¿para qué?
Parte 3 de 5
Dios nos muestra de diferentes formas la importancia del ayuno, como vivirlo y los grandes beneficios que trae a nuestra vida espiritual, sigue caminando en este encuentro con nuestro Dios.

3. El ayuno nos ayuda a tener dominio sobre el pecado y el demonio.
Los ayunos bíblicos fueron establecidos por el Señor para que participáramos con él en el combate espiritual, mejorando nuestra resistencia al pecado, ya que al tener más dominio de nuestras pasiones será más fácil la victoria.


Por otro lado, el ayuno nos permite tener más claridad en las trampas que el demonio nos pone para evitar que realicemos la voluntad de Dios. El ejemplo más claro lo tenemos en el primer Adán, el cual, engañado por el demonio, no obedeció la orden de “ayunar”. Recordemos que Dios le había pedido que se abstuviera de comer del “árbol de la ciencia del bien y del mal” (Gen 2, 16-17). Le ganaron sus pasiones, pues “viendo que era bueno y gustoso para comer, tomó del fruto del árbol” (Gén 3, 6). El segundo Adán, Jesucristo, el Señor, después de ayunar 40 días, tenía poder en su vida y luz en el alma y el demonio no pudo tentarlo, no lo convenció. Las pasiones de Cristo estaban ancladas en la voluntad de su Padre del cielo y por ello nada de lo que le ofreció el demonio fue capaz de seducirlo (Mt 4, 1-11).

Por este motivo instruía Jesús a sus apóstoles diciéndoles “velen y oren para que no caigan en la tentación” (Mt 26, 41). Un cristiano que no tiene ayuno en su vida no podrá jamás terminar victorioso. Siempre estará bajo el yugo de su carne y de sus pasiones.

Consideraciones generales al ayunar
Continuamos con las recomendaciones para que nuestro ayuno sea más efectivo y tenga sentido divino en nuestro actuar en esta tierra.
• Camina hacia lo profundo. Después de este primer ejercicio de ayuno, puedes intentar uno en el cual sólo comas frutas y verduras, como el profeta Daniel (Dn 1, 8-15; 10, 3). En este, en las comidas, sólo comerás verduras y ensalada (ésta puede aderezarse con vinagre y aceite o con limón y sal). En este ayuno es conveniente que a media tarde y media mañana comas unas tres o cuatro almendras o nueces.


• Sé perfecto. Una vez superado este ayuno podrás ya ayunar a pan y agua. Este consiste en tomar durante todo el día sólo pan y beber agua. Te recomiendo, sobre todo si tienes una jornada intensa de trabajo, que mezcles el agua con un poco de miel (una cucharadita por litro de agua) y al menos unas tres veces al día come a media mañana y a media tarde un pan con miel (una cucharada de miel), esto te recobrará las fuerzas.
Factores que impiden ayunar a los cristianos
Quizás enfrentes situaciones que te inviten a desistir de la práctica del ayuno, no abandones tu crecimiento, recuerda que la eternidad espera a los que mantienen la respuesta cada día.
- El placer y el trabajo en que están ocupados los cristianos. No hay tiempo. Hay una gran promoción por parte del mundo actual de la COMODIDAD Y EL HEDONISMO (2 Tim 3, 4).


- La falta de resultados en el pasado. Muchos no obtuvieron en el pasado lo que deseaban al practicar el ayuno y la oración. Pensando que no es tan efectiva, la abandonan, cuando lo más seguro es que haya algo en sus vidas que necesita ser tratado (St 4, 2).
Oramos a María nuestra madre para que te fortalezca en esta práctica y guíe tus pasos hasta la casa del Padre.

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