sábado, febrero 27, 2010

Recursos para la Cuaresma 5 de 5

Ayuno, ¿para qué?
Parte 5 de 5

Esta es la última entrega de esta serie. Aquí te presentamos la forma y los resultados que ha tenido esta práctica espiritual en la vida de los hombres de Dios.

5. El ayuno nos da poder contra el maligno.
Cuando ayunamos, la fuerza liberadora de Jesús actúa en nosotros y podemos desterrar de nosotros y de nuestros hermanos la acechanza del demonio, sea en la tentación o en la perturbación.


El evangelio nos cuenta cómo los discípulos no pudieron echar fuera a un demonio, porque “esta clase de demonio sólo sale a base de ayuno y oración” (Mt 17, 21). El ayuno fortalece la autoridad espiritual en el hombre para que no solo tenga dominio sobre sí mismo, sino contra toda potencia o dominación que esté buscando perturbarlo a él o a sus hermanos.

Jesús nos dijo en el evangelio que sus seguidores también ayunaríamos, es, pues, tiempo de retomar este ejercicio espiritual tan necesario y benéfico para la vida cristiana.


Consideraciones generales al ayunar
El ayuno es una práctica Espiritual para el dominio de las pasiones y para que nuestra vida espiritual crezca y se solidifique. Sin embargo, es conveniente tener en cuenta algunas recomendaciones que pueden ayudarnos a que este sea más fructuoso.

Estos elementos son importantes, ya que muchas veces, debido a nuestros compromisos laborales o de otra índole, no podremos observar todos los puntos que aquí se mencionan. Eso no debe ser causa de que no ayunemos. Aún en ayuno podemos hacer nuestras actividades normales. Pero procuremos tratar de observar la mayor parte de las siguientes recomendaciones según nos sea posible cuando ayunemos:

• El aseo personal y el ejercicio. Recuerda que es una práctica espiritual y que por ello sólo tú debes saber que lo estás haciendo. Si harás un ayuno más prolongado, no dejes el ejercicio, aunque sea poco, para mantener la vitalidad en tu cuerpo. Cuando se ayuna bajo la gracia de Dios gran parte de la energía para la vida llega misteriosamente por la obra del Espíritu. Ordinariamente no te faltará fuerza. Sin embargo, la oración debe ser nuestro principal ejercicio y nuestro alimento fundamental para no desfallecer.


• El ayuno es algo que todos podemos hacer. No hay edad para ayunar, se puede hacer desde los bebés hasta los ancianos, como nos lo muestran diferentes pasajes de la Escritura (Joel 2, 15-16). Aun los enfermos pueden privarse de algo. Siempre de acuerdo con las indicaciones del médico.
Factores que impiden ayunar a los cristianos
Existen algunas ideas y factores que han hecho que nuestros cristianos no ayunen. Te propongo algunas de ellas para que las superes si alguna de ellas llega a afectar tu vida.
- El temor a no comer. El dominio del espíritu de glotonería. (Fil 3, 17-19; Lc 21, 34; Prov 23, 21).


- El espíritu egoísta de la época. (Prov 16, 26).
Que la gracia de nuestro señor Jesucristo y el amor del padre te acompañen en este caminar. La perseverancia te permitirá llegar jubiloso hasta la presencia de Dios.

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