jueves, junio 25, 2009

¿Formas o te conformas? (Formando el carácter de los hijos)

Todo padre tiene como objetivo que sus hijos sean felices. También busca, por los medios que sean necesarios, satisfacer sus necesidades de la mejor manera posible. Estos objetivos suelen relacionarse con los aspectos materiales y afectivos que se ofrecen dentro del ambiente familiar. Sin embargo, muchos padres de familia olvidan la clave de la verdadera felicidad y desarrollan actitudes que causan frustración e infelicidad, muchas veces sin saberlo ni quererlo.

La verdadera clave de la felicidad NO se encuentra en el tipo de ropa o juguetes que les compras a tus hijos, ni en el lugar a donde los lleves de vacaciones, ni en la cantidad de dinero que les ofreces a la semana. Lo que realmente puede convertir a tus hijos en personas realizadas y satisfechas es la formación de un carácter fortalecido por las virtudes morales y laborales. Las investigaciones nos demuestran que un carácter bien formado es la mejor herencia que les puedes dejar a tus hijos, porque es algo que prevalece a través del tiempo y que supera todos los obstáculos y dificultades de la vida.

Si eres de los padres que trabajan en la formación de sus hijos en lugar de conformarse con lo que otros le enseñan o con el temperamento que le tocó a cada uno de tus hijos, entonces, sigue leyendo para que encuentres algunas recomendaciones que te serán de gran utilidad:

Primeramente, es necesario que tengas conciencia de que el carácter de tus hijos se forma día con día durante toda la vida y aprovechando todas las circunstancias y situaciones que puedan fortalecerlo. Tienes que entender que formar el carácter es educar a tus hijos a hacer “siempre” lo que es “correcto”, y aquí tengo que resaltar estas dos palabras: “siempre” y “correcto”. A tus hijos les tiene que quedar muy claro lo que es correcto y lo que no lo es; además, tendrán que aprender a decidir hacer lo correcto, siempre, independientemente de lo que pueda costar, porque el carácter se forma en base a principios morales que deben quedarles muy claros a nuestros niños y jóvenes para que su conciencia sea libre y tranquila. Con esto garantizas la paz interior y la felicidad de tus hijos.

Hacer siempre lo correcto no será sencillo en un principio, ni para ti ni para ellos, debido a la tendencia que tenemos los seres humanos a justificarnos por nuestras debilidades y a evitar enfrentarnos a las cosas que nos cuestan trabajo y esfuerzo. Pero, en esto consiste precisamente la formación de nuestro carácter, en aprender a superar nuestras debilidades y en enfrentar con voluntad aquellas situaciones que requieran de nuestro trabajo y perseverancia, tanto en la parte material y laboral como en la parte moral. Formar el carácter es disciplinar el cuerpo, la mente, la voluntad y el corazón de tus hijos.

¿Qué es lo que tenemos que desarrollar en nuestros hijos para formar su carácter? Pues, aunque la lista de cualidades requiere tiempo, trabajo y perseverancia, la recompensa bien vale la pena. Además, estarás formando con esto tu propio carácter.

1. Enséñales, primero a amar y a respetar la vida en todas sus formas: Nuestros hijos tienen que ser sensibles a los sentimientos de todos los seres vivos. Tienen que valorar la vida de nuestras plantas, nuestros animales y de todo ser humano. Desarrolla en ellos la empatía, la compasión y la generosidad hacia los demás.
2. Muestra respeto por las emociones y sentimientos de tus hijos y permíteles expresarlos de maneras adecuadas. “Escúchalos con todo tu ser” cuando quieran decirte algo y demuéstrales la forma correcta de comunicarse.
3. Enseña a tus hijos a tener metas y a alcanzarlas. Que no dejen las cosas a medias. Ayúdales a sentir la satisfacción de una tarea bien terminada. Dejar las cosas a medias o mal hechas es falta de carácter. Practica con tus hijos la perseverancia y la determinación hasta llegar a la meta con excelencia.
4. Educa a tus hijos en la “cultura del esfuerzo”. Hellen Keller decía: “El carácter no se puede formar en la comodidad. Sólo mediante la prueba y el sufrimiento se fortalece el alma, se inspiran las aspiraciones y se alcanza el éxito”.
5. Permite que tus hijos “se frustren” de vez en cuando y enséñales a superar las frustraciones con una buena actitud. Demuéstrales que la actitud positiva es muy poderosa cuando se quiere alcanzar el éxito.
6. Fomenta la autodisciplina y la responsabilidad. Recuerda que tú puedes modelar estas dos virtudes pero son tus hijos quienes tienen que practicarlas para que sean parte de su propia vida. No les resuelvas las cosas que ellos mismos pueden solucionar ni hagas las cosas que ellos ya son capaces de realizar. Tus hijos tienen que “practicar” el “ser responsables”.
7. Compromete a toda tu familia a vivir en la excelencia moral y laboral. La meta es: Ser las mejores personas que podamos llegar a ser.

Visualiza a tus hijos viviendo en la excelencia. Tus expectativas y tu trabajo como padre que forma y que no se conforma, dará como frutos a seres humanos que vivan con dignidad y dispuestos a vivir en el bien y en el amor. Quien camina por este camino, vivirá feliz y satisfecho de ir “siempre” por el camino “correcto”.

Autor:
María Lourdes Valdés Conte

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